Febrero 7, 2010

Régimen cubano trata de apuntalar a Chávez en el poder en Venezuela

Enero 29, 2010

En 2009 se registraron más de 210 mil nuevos casos de lepra en el mundo

Enero 29, 2010

La Democracia Cristiana y las concertaciones I

Si algo ha caracterizado a la Democracia Cristiana a lo largo del siglo XX ha sido su capacidad para formar concertaciones. La DC asume como pilares al Humanismo Cristiano y los postulados de la Doctrina Social de la Iglesia, destacando entre ellos, la defensa de la persona, la solidaridad, la justicia social, el bien común, principios que normalmente son compartidos por los conservadores, socialdemócratas y liberales, aunque existan matices a la hora de su aplicación.

Pero en principio es importante entender que existen valores compartidos. Tal y como afirma el profesor Enrique San Miguel: “Es un rasgo básico de la fortaleza democrática… que dentro de un Estado de Derecho, las propuestas partidarias disfrutan siempre de muchos más puntos de coincidencia que de discrepancia. Las fuerzas democráticas no son enemigas entre sí, sino eventuales adversarias” 

Sin embargo, la actuación de una corriente política no se agota en sus principios, también está condicionada por la realidad de la sociedad a la que sirve y los vaivenes de su sistema político. La Democracia Cristiana ha comprendido que la política tiene una importante dosis de pragmatismo que debe ser respetado para no quedar literalmente “fuera del juego”. ¿Acaso no es el servicio a la persona lo más importante? Pues para servir a la persona y a la sociedad desde la política será necesario, entre otras cosas, saber ganar, es decir: llegar al poder.

 Angela Merkel, Canciller alemana desde 2005

(En la foto: Angela Merkel, Canciller alemana desde 2005. Su primer mandato fue con los socialdemócratas y ahora tiene una concertación con los liberales)

En la práctica, la lógica funcional de un partido DC es como un conjunto de círculos concéntricos en el que los primeros de adentro representan los principios y los otros (más amplios y externos) a las negociaciones y políticas públicas;  estos últimos son más cercanos a las realidades cotidianas y a la dinámica del poder. En estos últimos círculos la voluntad de diálogo va a ser clave, entre otras cosas, para garantizar la gobernabilidad. Por ello, rara vez el mensaje de la DC es presentado como algo confesional, desfasado o que otros políticos y ciudadanos puedan percibir como una camisa de fuerza.

Pero esta opción por el entendimiento entre demócratas no es solamente un instrumento político, sino una vocación y una mística que están en el centro del mensaje cristiano; mensaje universal y abierto a todos los hombres y pueblos. El sectarismo es incompatible con el espíritu cristiano y con el ser de la democracia cristiana.

Todo esto lleva un entrenamiento que tiene lugar en los propios partidos DC, donde existen diversas tendencias y opiniones.

Para la próxima pondré ejemplos concretos de concertaciones lideradas por democristianos.

 

Enero 27, 2010

El nuevo presidente de Honduras nombra a un democristiano Ministro del Trabajo

“Lobo Sosa ha dicho que su gobierno abogará por el “centro humanismo”, una concepción poco entendida en su partido conservador, que se basaría en concentrarse en las personas más pobres, pero manteniendo la democracia.

Indicó, además, que la nueva concepción de su partido se ha logrado a base de encuentros con las fundaciones alemanas de los partidos de gobierno Unión Demócrata Cristiana, CDU, por sus siglas en alemán, y su gemelo bávaro Unión Social Cristiana…

También promueve que como parte de la reconciliación de Honduras tras la destitución de Zelaya su gabinete esté integrado por los representantes de los cuatro restantes partidos del país, el Liberal, el Demócrata Cristiano, el social demócrata Pinu y el izquierdista Unificación Democrática, UD.

Esta iniciativa ya la está poniendo en práctica con el nombramiento de Felícito Ávila como Ministro del Trabajo, de Bernard Martínez como ministro de Cultura y Turismo y de César Ham en la dirección del Instituto Nacional Agrario, INA” [los detalles]

Enero 26, 2010

Espejismo, redundancia y contradicción

Yaxys Cires Dib, Madrid (http://www.ddcuba.com)

Hablar de "política de estado" en Cuba es un espejismo, una redundancia y una contradicción. En primer lugar, es un espejismo, porque en sentido estricto el término es aplicable a países democráticos donde por regla general existe alternancia en el gobierno y por lo cual se hace necesario que determinadas políticas (consensuadas por las fuerzas políticas más importantes) se mantengan con independencia del color político del partido o coalición gobernante. Una "política de estado" con sentido necesita una separación clara entre el estado y el gobierno; de ahí también la diferencia entre las políticas de estado y las políticas públicas, obedeciendo estas últimas a objetivos trazados por el poder ejecutivo de turno, como puede ser la disminución de accidentes en carreteras.

En segundo lugar, es una redundancia, porque visto el término en sentido lato, en Cuba la voluntad de la clase política gobernante siempre ha sido "política de estado", así como sus fracasos han sido siempre considerados "secreto de estado". Todo ha sido y todo es "política de estado": la discriminación a los homosexuales y religiosos, las escuelas en el campo, los editoriales de Granma, la cartelera de televisión, el regreso de Elián, el deporte; todo es o deriva de una "política de estado" abarcadora…, he ahí la más relevante diferencia entre una dictadura y un régimen totalitario.

Pero es también una contradicción, porque la voluntad política del régimen siempre se ha dado por medio de hechos consumados, es decir: actuando por delante de cualquier evento que pudiera dificultar o impedir la decisión de antemano tomada. La política de hechos consumados está en las antípodas de las políticas de estado, que dentro de la lógica centralista del socialismo deberían aunque sea seguir cierto proceso.

Ahora, si por algo se ha destacado el régimen es por adornar con palabras rimbombantes todas sus ocurrencias sin tomar nota de que para una gran parte de la población no son más que cursiladas o títulos que evocan los  fracasos de siempre, llámese "zafra de los 10 millones", masificación de la cultura, programa alimentario, las vacas enanas o el vaso de leche para todos. Y con este lenguaje y estas maneras pretende, precisamente, crear la ilusión de que se hace algo, de  cierta dirección coherente con el interés general y la permanencia de algunos valores en el futuro, ocultando que su única intención es reforzar el poder y mantenerlo tanto tiempo como se pueda.

¿Políticas de estado o políticas para el estado?

Recientemente se habló de "impulsar la educación de la sexualidad como política de Estado" para que la población respete la diversidad sexual. Ahora hay que enseñar a la gente a ser tolerante. Pasa igual que con el reciente debate sobre el paternalismo: dependencia creada y  mantenida por otros, pero son los ciudadanos los que tienen que escuchar las lecciones y hacer actos de constricción.

Por muchos prejuicios que podamos tener los cubanos, el respeto a las diferentes inclinaciones sexuales debería ser más que una política de estado, una política hacia el Estado. Pues no fueron los ciudadanos los que crearon la UMAP, los que deportaron a homosexuales en el llamado grupo de "las escorias", los que incentivaron a actuar contra personas como el escritor Reinaldo Arenas ni los que han utilizado la homosexualidad de alguien para chantajearle.

Se puede presumir la buena voluntad de los impulsores de esta iniciativa y desear su éxito, pues en definitivas de eso se trata, de respetar las opciones de cada persona siempre que no hagan daño a los demás. Pero el mensaje sería más creíble si se buscara la liberación integral de la persona y no sólo de su opción sexual. En Cuba lo que hace falta es mucho respeto a la dignidad humana.

Por ahora es inevitable que los nuevos bríos sean vistos como un contrasentido: montarse tan temprano en el coche progresista cuando se tienen pendientes tantas asignaturas básicas, como es el respeto a la libertad de conciencia o importantes problemas de justicia social.

En todo caso, como decía al principio, las políticas de estado responden normalmente a los asuntos más trascendentes, y casi siempre se hacen pensando en el interés general. En Cuba hay asuntos vitales que agobian a la sociedad como el problema de la vivienda, el poco valor de los salarios, la mala alimentación, entre otros. A estos deben responder las políticas de estado y las públicas, pero dudo mucho que se tenga voluntad para hacerlo. Por suerte o por desgracia, hace rato que ya nadie lo espera.

Enero 24, 2010

San Josemaría Escrivá en el Vaticano (el DVD)

Al hilo de la emocionante ceremonia durante la que Benedicto XVI inauguró la estatua, conozca la bellísima imagen de mármol de San Josemaría, en la parte exterior de la Basílica de San Pedro. Incluye el testimonio del Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, sucesor del santo, y del escultor italiano, Romano Cosci, que desvelan aspectos de la imagen más allá de lo que se aprecia a simple vista.

Para comprarlo (AQUÍ)